5 retos que afrontan las empresas familiares

Según el docente del Programa Retos en la Empresa Familiar de la Universidad de Piura, César Cáceres, existen tres enfoques que se deben de tener en cuenta en las empresas familiares: la sucesión, la dirección y el espíritu emprendedor. Casi el 80% de empresas en el Perú son familiares, generando el 65% de empleo y el 40% de la producción interna del país. Sin embargo sólo el 30 % alcanzan a la segunda generación y sólo un 15% a la tercera, afirma el especialista.
 Una empresa familiar debe aprender la importancia de gestionar adecuadamente el negocio, además de llevar una adecuada sucesión y repartición de funciones, pues no solo tienen que lidiar con la competencia del mercado, también los conflictos internos pueden provocar el fracaso de una idea que al principio parecía exitosa. Siga estos consejos para evitar caer en una situación de conflicto.

1. Manejo de conflictos familiares causados por el negocio: Se debe buscar el balance entre la empresa y la familia. Y respetar los ámbitos. No vale la pena que los problemas del negocio afecten negativamente las relaciones entre familiares.
2. La sucesión a la segunda generación: Muchas veces los fundadores de los negocios se sienten cortos en pedir a sus hijos que se responsabilicen por el negocio familiar. Piensan que al pedirles esto, estarían recortando su libertad. Realmente es todo lo contrario: en la mayoría de los casos los hijos anhelan ser como sus padres y que mejor que heredando el negocio familiar.
3. Separar la caja de la familia de la caja de la empresa: Muchas veces los empresarios utilizan el dinero de la empresa para hacer frente a gastos  familiares. A la larga, esta mezcla en el manejo de las finanzas personales y empresariales, salen más caras. Se pierde precisión sobre la rentabilidad real del negocio.
4. Separar los ámbitos de la intervención de la familia en el negocio: Propiedad, gobierno y gestión. La sucesión se puede dar en cualquiera de estos 3 ámbitos. Separarlos ayuda a planificar la sucesión. Esto asegura los pasos futuros en el desarrollo de la empresa familiar.
5. La profesionalización: Evitar incorporar a familiares para la gestión: Solemos ver empresas familiares en las que trabajan muchos miembros de la familia y en muchos casos fueron contratados sin los debidos procesos objetivos de reclutamiento y selección. Si no dan la talla, es muy complicado desvincularlos. Pero, mantenerlos puede perjudicar el negocio. Ambas alternativas podría traer problemas familiares muy delicados.
Fuente: gestion.pe

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